
La enfermedad renal es una enfermedad no transmisible (ENT) y actualmente afecta a alrededor de 850 millones de personas en todo el mundo. Uno de cada diez adultos padece enfermedad renal crónica (ERC). La carga global de ERC está aumentando y se prevé que se convierta en la quinta causa más común de años de vida perdidos en todo el mundo para 2040. La ERC es una causa importante de gastos catastróficos para la salud.
Los costos de diálisis y trasplante consumen del 2 al 3 % del presupuesto anual de atención médica en países de altos ingresos; gastado en menos del 0.03 % de la población total de estos países. En los países de bajos y medianos ingresos, la mayoría de las personas con falla renal tienen acceso insuficiente a diálisis y trasplante de riñón, que salvan vidas.
De manera crucial, la enfermedad renal se puede prevenir y la progresión a la enfermedad renal en etapa terminal se puede retrasar con el acceso apropiado a diagnósticos básicos y tratamiento temprano. Sin embargo, si bien las políticas y estrategias nacionales para las ENT en general están presentes en muchos países, a menudo faltan políticas específicas dirigidas a la educación y la conciencia sobre la enfermedad renal, así como la detección, el manejo y el tratamiento de la ERC. Es necesario aumentar la conciencia de la importancia de las medidas preventivas en las poblaciones, los profesionales y los responsables políticos... Leer más
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